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9.5.11

Fotos movidas, miradas, preguntas y un café.
Un escenario frió, solitario, un domingo sin fe.

De fondo una canción, el primero de todos los besos.
Encuentros, desencuentros y mas reencuentros.

Ilusiones, fantasías y una relación a las corridas.
Una caída, cigarrillos para vos, lagrimas mías.

Una noche con Beethoven, y una extraña mañana
La canasta, el té en la mesa y las reposeras que hablan.

Un tren al norte, un tren al sur, muchas andanzas.
Una caminata al mar y otra mas larga a la montaña.

...

24.4.11

Vuelo alto cuando quiero, no me subestimes, se cerrar los ojos cuando quiero y puedo irme. Y fue por miedo que muchas veces me fui, no te lo niego, viaje con los brazos quietos y los ojos abiertos.

Si, a mi también me da miedo Buenos Aires.

13.3.11

Somos

Somos lo que hicimos, lo que quisimos, las decisiones que tomamos, los errores que cometimos, Somos grandes puñados de nervios, de celos, de miedo. Somos arrepentimiento y resentimiento. Somos eso que no decimos ser, somos silencio. Somos lo que admiramos, lo que creamos, lo que cuidamos y destruimos. Somos recuerdo cuando dejamos de ser. Somos lo que escribimos cuando nos inspiramos, lo que oímos y decimos cuando nadie nos esta escuchando.

3.12.10

Un domingo de aquellos



San Telmo se vuelve un rojo bermellón, la batucada esta por terminar su recorrido. Una estatua de carne y hueso repite su obra al compás de una moneda caer. Una milonga callejera en la plaza central mueve las piernas de esos cuerpos antiguos que nunca se olvidaron de como bailar.

Vos, yo y ese muchacho que pide fuego interrumpiendo la conversación mas de una vez. Increíble! El desnivel de piso le enseña a nuestra mesa a bailar. Pasan los minutos y finalmente llegan los vasos, el mozo y la cuenta final.

Se vacían los vasos mas rápido de lo que esperábamos, no queremos pero nos tenemos que levantar, San Telmo se queda sin fuego para el muchacho, sin nuestra ágil conversación. Esa mesa deja de bailar, como también esas personas en la plaza central.

Se cierra el Telón...

27.8.10

Vaivén

Que me apure, que deje a la perra allá, que elija una película, que sea corta, que mejor acá, que corra aquello, que abra la ventana, que qué fue eso, que conteste bien, que deje de escribir, que me queda bien, que sonría, que qué hora es, que me voy, que descanses.

Que dejes de hablar, que no te enojes, que quiero esa película, que dura 2 horas, que mejor allá, que dejes la ventana así, que es el gato en el techo, que te lo dije bien, que ya voy, que me queda mal, que sonrías, que ya es tarde, que esta bien, que descanses, vos también.

6.5.10

Caminata

Todos tenemos esa caminata de resignación antes de una gran decisión. Me acuerdo haber estado caminando, ya resignada, ya preparada para sacarnos el disfraz. Mi caminata ese día no tenia música, salvo por lo poco que me acordaba de una canción. Después de una charla inmensa, de despedirme por ultima vez, la vuelta fue de la mano de enfrente, mucho mas lenta y como era de esperarse, ya no cantaba, lloraba.
Esas dos caminatas, que mas que caminatas fueron marchas fúnebres, dieron comienzo a muchas otras, en otras calles, escuchando diferentes canciones, a veces llorando desquiciada y otras pocas sin gestos en la cara.
Mucha gente mas se saco el disfraz en ese tiempo, por lo que tuve varias razones para caminar. Creo que esa era la única forma de darme cuenta que todavia era un ser viviente, y necesitaba sentirme viva muy seguido. Caminaba también para alejarme, pero desafortunadamente solo fueron vueltas en circulo, como esas tantas vueltas que dimos en la plaza un día, o como esas otras que seguimos dando hasta hoy.
Ya cerca de un año de esas dos marchas que dieron comienzo (y no fin) a todo, debo reconocer que hace tiempo que ya solo camino si tengo que ir a algún lugar, y no lo hago resignada, ni llorando, ni sola, ni triste, ni para sentirme viva, ni para alejarme..

18.4.10

Estando

Estoy un poco sola y un poco acompañada.
Estoy, como quien dice, ocupada, cansada.
Estoy definitivamente de mal humor, de buen humor y ligada
a muchas y pocas cosas que me exigen estar involucrada.

Estoy un tanto nerviosa y otro tanto exaltada.
Estoy, algunos me dicen, inquieta, apurada.
Estoy raramente con buena suerte, con mala suerte y preocupada
de muchas y pocas cosas que me esperan ver interesada.

Estoy, todavía estoy, porque puedo ver mis pies
caminando por debajo lento.
Estoy, aun estoy, porque están mis manos
escribiendo y escribiendo.


-Admito que odio escribir rimando, pero las cosas, casualmente, se dieron así (?)-